Conocida desde la antigüedad, esta fruta ha sido símbolo de belleza, sensualidad y vida en muchas culturas orientales y Mediterráneas como la Persa, la India y la cultura Omeya cordobesa.
Esta planta debe su nombre Púnica granatum a su origen fenicio y a su alta concentración de semillas (de 400 a 800) que presentan sus frutas.
Sus virtudes las debe a la gan cantidad de sustancias que se encuentran en su fruto:
Presenta una alta concentración en ácido púnico,que no se encuentra en ninguna otra planta, vitamina C y E y flavonoides (polifenoles antoxidantes) Estos principios activos le confieren un poder tres veces más antioxidante que el té o el vino tinto. De hecho su zumo presenta unas propiedades antiescleróticas que han despertado grandes expectativas en el mundo médico.
Además en sus semillas presenta genisteina, que es la isoflavona, que también presenta la soja y que ha hecho de ella uno de los remedios para los tratornos del climaterio y estrona, (único vegetal conocido hasta ahora que presenta esta hormona femenina).
Por todo ello la hacen una planta ideal para tratar las modificaiones cutáneas de la mujer a partir de los cuarenta años.
La tradición la vincula con la fecundidad, belleza y sensualidad. Afrodita, diosa de la belleza y del amor, según la mitología es la primera en plantarla Y, además en la leyenda del rapto de Perséfone en la que Hermes la secuestra engañándola, haciéndola comer seis granos de Granada. Esto hace que cada año Perséfone se vea obligada a volver a los infiernos, haciendo que su madre, Demeter, Diosa de la agricultura, se vea obligada a buscarla, por lo que la tierra queda estéril.


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados