Definición y síntomas
:

Se conoce a esta enfermedad también como eczema atópico o constitucional.
Es una enfermedad inflamatoria de la piel recurrente con brotes y periodos silentes .

Durante sus brotes cursa con:
-eritema Lesiones en forma de enrojecimiento de la piel llegando en algunos casos a la exudación con formación y desprendimiento de costras
-prurito el picor intenso es el síntoma más característico. Puede llegar a ser exasperante y su contínuo rascado puede producir lesiones. Es típico que en cuanto se desnuda al bebé, este empieza a rascarse compulsivamente.
-Xerosis (Sequedad generalizada de la piel)
¿Por qué nos preocupa tanto?
En los últimos años en lo países occidentales la dermatitis atópica se ha incrementado hasta poder estimarse en la actualidad que en torno al 20% de la población la padece. Así se ha convertido en una de las enfermedades benignas que más preocupación despierta, posiblemente por afectar especialmente a niños, por lo incómodo que resulta su picor y por que no desaparece tras el tratamiento. Además se ha observado que ese incremento es paralelo a la mejoría de la calidad de vida, por lo que se le ha considerado la Enfermedad del Bienestar.
Es hereditaria, la probabilidad de padecerla aumentan en hasta un 70% cuando existen antecedentes familiares. Pero es una enfermedad muy influida por agentes externos.

Para diagnosticar la enfermedad deben estar presente los cinco factores:
-Inicio de la enfermedad: en los dos primeros años de vida
-Sequedad generalizada de la piel
-Antecedentes de alergia en el paciente o en familiares de primer grado
-Picor de la piel en codos, rodillas, cuello (en niños menores de cuatro años)
-Dermatitis visible en zonas como mejillas y frente

¿Cuales son sus causas?
Se desconoce su verdadera causa, pero se ha determinado que en los pacientes atópicos presentan menor tolerancia frente a ciertos elementos de la vida cotidiana como pólenes, alimentos, sustancias irritantes, contaminantes, etc.) causándoles el contacto con ellos una hiperreacción.

Tienen unos niveles de IgE cinco veces más elevada de lo normal. Esta alteración inmunológica lleva aparejada la mayor predisposición a infecciones cutáneas, tanto víricas como bacterianas (verrugas, herpes, eccemas, moluscum...).
Es una enfermedad crónica pero que aparece en brotes, en los que se alternan periodos silentes con otros patológicos que pueden durar desde días hasta semanas.

Factores agravantes:
Existen una serie de factores que pueden agravar o, en determinados casos, mejorar la enfermedad:
-Cambios hormonales
-Cambios estacionales
-Los baños de sol
-Cambio de hábitos, del tipo detergente, ropa, medio ambiente habitual
-El estrés suele ser un factor tanto de aparición como de agravamiento de la enfermedad.

Dermatitis atópica-Atopia:
La dermatitis atópica es la primera manifestación de la llamada atopia. Esta es una predisposición a presentar unas reacciones exageradas frente a sustancias y estímulos ambientales. Se ha postulado que existe una marcha atópica, que empezaría por la dermatitis, continuando por la rinitis, conjuntivitis, intolerancia alimentaria y desembocando en el asma. No todos ellos han de estar presentes, pero hay autores que sostienen que con un control sobre la dermatitis se puede cortar esta marcha.

Fases de la dermatitis atópica
Lactante
Va de los dos meses a los dos años de edad.
Se caracteriza por lesiones eccematosas, eritematosas y exudativas principalmente en la cara (frente y mejillas), orejas, cuero cabelludo, hombros y dorso de manos y pies. No suelen aparecer en el pañal, por lo que es difícil confundirla con la dermatitis del pañal.
En la mitad de los niños los síntomas desaparecen al cumplir los dos años

Dermatitis infantil
Va de los dos a los doce años de edad. La remisión de la enfermedad suele ocurrir.
Se caracteriza por un picor intenso y un eccema seco y descamativo que se localiza preferentemente en las zonas de los pliegues (codos y rodillas), muñecas, tobillo, cuello, cuero cabelludo, nuca y dorso de manos y pies. Las lesiones van pasando de la eccematosa hacia la liquenificación.
El intenso prurito puede facilitar la aparición de lesiones y aumenta el riesgo de una sobreinfeción.

Dermatitis adulta
Afortunadamente solo un reducido grupo de enfermos llega a desarrollar esta fase, ya que la nefermedad desaparece en casi todos los individuos tras la adolescencia
Se caracteriza por un picor intenso, difícil de controlar, en zonas idénticas a las de la otra fase y lesiones liquenificadas.

Aunque en cada fase se presentan manifestaciones diferentes, lo que si tienen en común todas ellas es la sequedad de la piel (xerosis). Los lípidos de la piel se encuentran afectados, por diversas causas, por lo que permeabilidad cutánea está aumentada y existe una mayor eliminación de agua, quedando la piel seca.

Complicaciones de la Dermatitis atópica:
Al tratarse de una piel más sensible, existe una mayor predisposición a las infecciones por bacterias, hongos y por virus (especialmente tipo Herpes).

Pronóstico de la Dermatitis atópica:
Es una enfermedad benigna aunque desesperante. Su tendencia es a desaparecer con la edad (50% desaparece tras la primera fase y un 75% desaparece en la pubertad).

¿Durante cuánto tiempo se padece la Dermatitis atópica?:
No existe manera de saber cuánto durará la enfermedad ni si se prolongará durante mucho tiempo, aunque existen algunos signos que nos dan pistas acerca de ello. La Dermatitis atópica durará más tiempo si se presentan:
- Antecedentes familiares con atopia
- Aparición asociada de rinitis y asma
- Alergias alimentarias
- Afectación de las manos


En los artículos anteriores se ha expuesto la Dermatitis atópica desde aspectos estrictamente académicos. Pero quedan muchas preguntas por responder, ¿por qué esta enfermedad es cada vez más frecuente? ¿por qué este aumento en la incidencia es proporcional a nuestro bienestar social? ¿Qué está reflejando?

Dar respuestas siempre es difícil pero queremos abordarlo inspirados en la Medicina antroposófica que es una ampliación al arte de curar.

¿Qué es la Dermatitis atópica?
Es una enfermedad en la que existe una hiperreacción inmunológica a estímulos exteriores que cursa con picor y sequedad de piel.

¿Por qué en la piel?
La piel es el órgano que separa nuestro organismo del medio ambiente que nos rodea, esta es una enfermedad que afecta a todo nuestro cuerpo pero se manifiesta ahí donde existe una relación con el entorno exterior, en la frontera.

¿Dermatitis atópica o Neurodermitis?
Aunque sea un debate etimológico resulta muy esclarecedor:
En el término Dermatitis atópica se resalta el componente alérgico de esta enfermedad y lo llamaremos así cuando exista un agente tóxico (antígeno) causal identificable.
En el término, en la actualidad no empleado en España, de Neurodermitis además de contener la inflamación de la piel (dermitis) se incluye el prefijo neuro. Este relaciona esta enfermedad con el sistema nervioso. Nuestro refranero tan sabio nos dice aquello de "los nervios a flor de piel". La gente que padece de enfermedades cutáneas y los dermatólogos conocen muy bien esa relación.

La piel procede de la misma hoja embrionaria (Ectodermo). Es decir que cuando apenas somos un conjunto de células, pero ya está ahí toda nuestra información genética, pelo y nervios están juntos. De este hecho tan elemental se explica la relación tan profunda de estos dos órganos y de muchas de sus patologías.
La visión de la neurodermitis es mucho más amplia y, por ello su abordaje terapéutico es diferente y mucho más completo.

¿Cómo está la piel en la Neurodermitis?
Existe una predisposición genética en la piel de los que padecen esta enfermedad.
En ella podemos apreciar una sequedad (Xerosis), aunque el individuo esté aparentemente sano. Esto se debe a su disposición sebácea. Los lípidos de la piel de estos pacientes no son capaces de impedir la pérdida de agua, por lo que aparece como mortecina o pálida. En los días fríos, con aire, muy secos o en presencia de la calefacción e, incluso tras el baño o ducha se exacerba el problema de la sequedad cutánea.
Otra patología de esta piel se encuentra en sus glándulas sudoríparas, "se suda mal" y este defecto hace que la piel pique.

Características de las personas que padecen Neurodermitis
La Neurodermitis es de esas enfermedades que van ligadas a un carácter y a una conformación personal.

Los niños que presentan esta patología suelen ser más despiertos y con una gran agudeza sensorial, sin embargo presentan una cierta disposición a la agitación, por lo que es imprescindible rodearles de un entorno de serenidad y calma para mejorar su estado.
Son facilmente impresionables y tras un día de ajetreo, aunque este haya sido positivo (visita de familiares, zoo, paseo por el centro de la ciudad, etc) el niño suele sufrir de manera inmediata un empeoramiento de sus síntomas.
La introducción de los alimentos en estos niños se debe hacer de manera cautelosa, existe una relación importante con la intolerancia alimentaria, especialmente a las leche.

De adultos estos enfermos suelen desarrollar un pensamiento analítico y racional. Suelen ser personas sensibles, en lo artístico pero también en lo social. Poseen poca capacidad para "digerir" conflictos, pudiendo recordar episodios negativos de una relación durante mucho tiempo, por lo que a veces pueden presentar cierta dificultad de convivencia.


Evitar el rascado
Para evitar las sobrelesiones producidas por el rascado se deben cortar las uñas a los bebés (mayores de tres meses) y prestar una especial atención a la suciedad que se aloja bajo ellas . Además a los bebés algo mayores se les debe dormir vestidos con un body para impedir que sus manos lleguen hasta las zonas que le pican y que están lesionadas.

Hidratación de la piel
Es el paso fundamental del tratamiento de estos enfermos.Estos pacientes tienen alterada la capa lipídica de su piel, por lo que pierden agua y padecen los diferentes síntomas que se han descrito.
El reponer los ácidos grasos que faltan, trata la enfermedad porque aporta aquello que de lo que la piel carece o que presenta de manera alterada.
Si se emplean aceites vegetales naturales y no sintéticos, sus ácidos grasos esenciales se asemejan a aquellos que se encuentran en el sebo y, por tanto, son fácilmente asimilables.
A diferencia de los minerales y de los sintéticos los aceites vegetales permiten transpirar la piel de manera natural y no añaden problemas por alterar el sudor, o por impermeabilizar la piel.
Son curativos a corto, medio y largo plazo.

El baño
El baño debe ser breve con agua templada se debe usar un producto que no lleve detergentes y que no retire los pocos lípidos que existen en esta piel.
Solo se debe usar producto en las zonas más sucias, como por ejemplo las ingles, la zona del pañal, la axilas y los espacios interdigitales. Es preferible una corta ducha con agua templada.
Tras el baño o ducha no se debe secar de manera enérgica la piel.

Ropa natural
Para este tipo de piel el contacto con fibras naturales resulta mucho más sano. Se requieren materiales transpirables, para evitar el sudor, ideal el algodón.

Evitar ambientes muy secos y calurosos
No conviene abrigarlos en exceso, se debe bajar la temperatura de las calefacciones y mantener el grado de humedad ambiental por encima del 50%.

Alimentación
Se deben evitar el azúcar blanco refinada siempre y todos los edulcorantes artificiales.
En brotes se puede seguir un régimen a base de crudos y en los posible en esos períodos limitar las proteínas de origen animal y desde luego limitar la leche y los huevos por las noches.
Son recomendables las zanahorias, patatas y remolachas.
Se debe prestar atención de si se sospecha que algún alimento puede desencadenar un brote para eliminarlo al menos durante una buena temporada.
Se debe emplear alimentos lo más natural posibles

Lactancia materna
Siempre que sea posible y desde aquí ya lo hemos hecho recomendaremos esta práctica, pero es que en este caso está mucho más aconsejada. Son bebés que tienen dificultad para relacionase con lo extraño, por lo que alimentarles por el alimento más afín, cercano y sano que existe, más cuando además se les suministra muchas defensas a través de esta vía.

Control de horarios y estímulos exteriores
A los niños que presentan esta enfermedad les conviene tener unas rutinas y unos horarios muy fijos. entendiendo que nuestra vida es flexible se debe tratar de respetar un horario de comidas y sueño con un patrón fijo.
Se le deben "racionar" los estímulos. Evidentemente, no se puede crear individuos con anhedonia pero se debe evitar las "tormentas sensoriales". Precaución con músicas muy estridentes, con colores muy llamativos, con cócteles de sabores muy "exóticos y picantes", con olores muy arómaticos, con luces muy intensas, etc. A estos niños (hasta siete años) se les debe minimizar la televisión, los ordenadores, las consolas, los cines, etc.

Vuelta a la naturaleza
La naturaleza posee ritmos más lentos y constantes de los que encontramos en nuestras ciudades. En cuanto nos sea posible dar un agradable paseo por la naturaleza, escuchar sus sonidos y sentir todo lo que ella nos ofrece suele ser una de las medidas terapéuticas que más tiende a mejorar esta enfermedad. Un breve baño de sol, con la protección adecuada suele resultar beneficioso.

Vacunación
Aunque este tema es muy complicado y más desde nuestro punto como farmacéuticos, invitamos que antes de poner a un niño atópico una vacuna reflexionemos:
como está de su enfermedad, evitando vacunarle en brotes agudos
si la vacuna que se la va a poner es realmente necesaria (muchas de ella lo son y otras son superfluas)
si se pueden poner espaciadas en vez de esas heptavalentes
nos podremos informar. Aquí os ponemos dos polos que cada uno aporta una visión opuesta. Como padres saquemos nuestra conclusión, que somos capaces de hacerlo:
Asociación española de pediatria
Liga para la libertad de la vacunación

Todo estos tratamiento aumentan las expectativas de mejora y no son solo teorías, ya que el Estudio Parsifal que se llevó en Suecia hace unos años, demostró que los niños que seguían estos hábitos presentaban mucho menor incidencia de estos problemas que otros niños.

Tratamiento para eccemas y zonas afectadas

1º) Aplicar cosméticos 100% naturales que proporcionen una buena hidratación ( Crema plantas medicinales,crema pañal, crema facial de caléndula, Aceite revitalizante..)

2º) Existen una serie de remedios tópicos a base de plantas, como pueden ser las pomadas a bese de Dulcamara y de Lysimachia o la formulada a base de Cardiospermum halicacabum

3º) Si la lesión aún perdurase o empeorase sería necesario recurrir a un pediatra o dermatólogo para que evaluara el tratamiento médico más apropiado. En general el tratamiento médico constaría de:
- Corticoides tópicos, (antiinflamatorios de aplicación directa sobre la piel). Son medicamentos de prescripción, por lo que deben ser prescritos tras un diagnóstico médico y están contraindicados si existiera infecciónes cutáneas bacterianas, fúngicas o víricas. El tipo de corticoide, su concentración y su forma galénica a elegir, depende mucho del tipo de lesión en la piel. Evitar los corticoides por vía oral y los inyectados.
- Antihistamínicos H1 orales: especialmente para el alivio y prevención del prurito y del consiguiente rascado. No utilizarlos en cremas sobre las lesiones ya que pueden sensibilizar y empeorar la situación.
- Antibióticos tópicos: solo si existe sobreinfección de la piel.
- Inmunomoduladores tópicos en niños mayores de 2 años y en tratamientos a corto plazo o intermitente a largo plazo cuando no exista una buena reapuesta al tratamiento convencional a base de corticoides y siempre bajo la supervisión de un especialista

- Otros
Foto terapia o fotoquimioterapia (PUVA, UVA), ciclosporina, interferon, etc.: únicamente para formas especialmente graves y rebeldes.
Los medicamentos que se emplean en este punto son de prescripción por lo que siempre deben ser prescritos tras un diagnóstico médico.

Los medicamentos que se emplean en esta fase son de prescripción por lo que siempre se deben recetar por un médico tras su diagnóstico.